La vida en comunidad es el corazón de nuestro testimonio. Como Hijas de la Divina Providencia, compartimos la fe, la oración y la misión diaria bajo el principio evangélico de vivir con «un solo corazón y una sola alma».
Nuestra sede y centro de acogida en Abancay, Perú, desde donde articulamos la labor social, la formación religiosa y la atención integral en la Casa de la Divina Providencia.
En nuestra casa compartimos la liturgia, los momentos de reflexión y la convivencia fraterna que sostienen y renuevan día a día nuestro servicio alegre.
Trabajamos integradas activamente en la Iglesia local bajo la jurisdicción de la Diócesis de Abancay, respondiendo a las necesidades de la comunidad.
«La comunidad es la casa y la escuela del amor, donde aprendemos juntas a confiar y servir.»