Como Hijas de la Divina Providencia, nuestra existencia y obra se fundamentan en una entrega total al plan amoroso de Dios. No somos solo una institución de servicio, sino una familia espiritual consagrada a testimoniar el Evangelio en las realidades más complejas de nuestra sociedad actual.
Inspiradas por el legado de nuestros fundadores, orientamos cada esfuerzo a socorrer las necesidades materiales y espirituales de los hermanos más desprotegidos.
Vivimos en comunidad bajo el principio de la unidad y el amor fraterno, sosteniéndonos mutuamente en la oración constante y el trabajo cotidiano.
El Instituto Religioso Hijas de la Divina Providencia tiene como misión central seguir los pasos de Cristo viviendo los valores de fe, esperanza y caridad. Trabajamos activamente en la educación cristiana de la niñez y juventud, y gestionamos obras de acogida social enfocadas en brindar amparo, dignidad y un futuro con oportunidades reales a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad o abandono.
«Consolidarnos como una comunidad religiosa viva, dinámica y fiel a su carisma, siendo un faro permanente de refugio, amor cristiano y esperanza en Abancay y todo el Perú, destacando siempre por nuestra solidaridad inquebrantable con los más necesitados.»